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Buenos Aires ¿Qué es? ¿Qué son?

El arte del filete de León Untroib.
¡Un juego-test!
¿Cuán porteños están?
¿Qué y cuánto conocen de la ciudad?


Visiten el Tablero en Pinterest Buenos Aires ¿Qué es? ¿Qué son? y respondan: 

¿Cuántos lugares, personas, objetos, etc. reconocen?
¿Para cuántas imágenes pueden proponer una palabra clave?
¿Cuántos de esos lugares ya han visitado? ¿Cuántos de esos productos ya han probado? ...

Verifiquen sus "conocimientos o recuerdos" consultando el Tablero Respuestas.


Valoración de los resultados (sumen un punto por cada imagen identificada):
40 o más:
¡Parecen porteños! ¡Los felicito porque no pierden oportunidad de visitar, probar, descubrir nada de lo que la ciudad les ofrece!
Entre 20 y 40:
¡Bien!  Seguramente andan muy atentos a lo que hay a su alrededor pero a seguir recorriendo, ¡siempre hay cosas nuevas con las que disfrutar! 
Menos de 20:
¡Qué suerte! ¡Cuántos lugares les quedan por descubrir, cuántos espectáculos por admirar, cuántos platos por degustar! ¿Por dónde continuarán?



Bonus:
¿Con qué imagen o imágenes relacionan estas expresiones?

"¡Gooooooooooooool!"
"¿Llega hasta Plaza de Mayo?"
"¡No me gusta la sopa!"
"A la calle Ramsay 2131, por favor."
"Una docena. 6 de carne y 6 de jamón y queso."
"La miré. ¡Me gustó mucho!"
"¿Cuánto cuesta la visita guiada?"
"mmmmm ¡Qué rico!"


“Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien”
"¿A partir de qué hora se puede visitar?"
"¿Puedo tomar unas fotos?"
"Voy a comprar uno. Como recuerdo."
"¿Amargo o dulce?"
"Dos cafés, por favor."


Un muy buen enlace para completar el recorrido: 

Literatura 3, "Los pichiciegos"

Y a todos les produjo risa porque nadie sabía qué era un pichiciego.

Antes de pasar a otra cosa, quise continuar con un poco más de Rodolfo Fogwill y sus Pichiciegos 
 
A continuación lo que elegí.  ¡ Que les guste y se conmuevan con la analogía!

Hacia las páginas 26-27 (estoy trabajando con una edición de Interzona del 2006),  Fogwill hace que el santiagueño nos cuente qué es un pichiciego:

"Los pichis": fue una mañana de bombardeo.  Estaban en la entrada y nadie se animaba a bajar, porque la tierra trepidaba con cada bomba o cohete que caía contra la pista, a más de diez kilómetros de allí.  El bombardeo seguido asusta: hay ruido y vibraciones de ruido que corren por la piedra, bajo la tierra, y hasta de lejos hacen vibrar a cualquiera y asustan.  Algunos se vuelven locos.  
Fumaban, quietos.
Tenían hambre.  Con toda la comida amontonada abajo, igual se lo aguantaban.
-¡ Qué hambre ! -dijo uno.
-¡ Con qué ganas me comería un pichiciego ! -dijo el santiagueño.
Y a todos les produjo risa porque nadie sabía qué era un pichiciego.
-¿Qué...?  ¿Nunca comieron pichiciegos...? -averiguaba el santiagueño-.
Había porteños, formoseños, bahienses, sanjuaninos: nadie había oído hablar del pichiciego.  El santiagueño les contó:
-El pichi es un bicho que vive abajo de la tierra.  Hace cuevas.  Tiene cáscara dura -una caparazón- y no ve.  Anda de noche.  Vos lo agarrás, lo das vuelta, y nunca sabe enderezarse, se queda pataleando panza arriba.  ¡ Es rico, más rico que la vizcacha !
-¿Cómo es de grande?
-Así -dijo el santiagueño, pero nadie veía.  Debió explicar-: como una vizcacha, hay más chicos, hay más grandes.


A los lectores argentinos, los gentilicios leídos seguramente nos llevan de un extremo al otro del país sin ninguna dificultad.

Para mis alumnos extranjeros, va esta ayuda:
santiagueño, formoseño, sanjuanino  > persona originaria de las provincias argentinas de Santiago del Estero, Formosa y San Juan
porteño, bahiense > de la ciudades argentinas de Buenos Aires y Bahía Blanca.